«Defender la vida: la pandemia de COVID-19 y las personas mayores en Cuba»

Foto: Irene Pérez | Fuente: CEPAL

La especialista de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Sandra Huenchuan, junto al Jefe del Programa Nacional de Atención al Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública de Cuba, Alberto Fernández Seco, elaboraron un reciente artículo denominado “Defender la vida: la pandemia de COVID-19 y las personas mayores en Cuba”, donde relatan como el país más envejecido de la región, “con un perfil demográfico similar al de los países europeos”, exhibe indicadores de salud que “son ejemplo para el mundo”, y su respuesta ante la pandemia de COVID-19, un desafío inédito para todo el mundo.

El artículo se sitúa a casi ocho meses de iniciada la pandemia y comparte las fortalezas en materia de salud de Cuba que hoy la colocan como uno de “los países que mejor han sabido lidiar con la situación. Pero también ha demostrado que ello debe ir acompañado de otro abanico importante de medidas económicas, sociales, de movilidad y telecomunicaciones, entre otras, que alienten a la población a seguir las acciones preventivas orientadas a limitar la expansión del virus. A ello se sumaron robustos sistemas de vigilancia epidemiológica y de estadística que ofrecen información cotidiana de manera clara, directa y accesible a la población”.

En tal sentido, el documento refleja que “una de las principales fortalezas del país para enfrentar la pandemia es el acceso y la cobertura universales de salud a cargo del Estado, que descansan sobre tres principios clave: la salud como derecho humano, la equidad y la solidaridad”. Y agrega como dato contundente, que en 2015, Cuba destinó a la salud el 10,4% de su PBI.

En lo específico sobre la atención a la población mayor, el artículo de Huenchuan y Fernández Seco informa que “el Programa de Atención Integral al Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública cuenta con tres subprogramas: Atención Comunitaria, Atención Institucional y Atención Hospitalaria. La población objetivo son las personas de 60 años y más, y se logra una cobertura del 100% que se financia totalmente con recursos del Estado”.

Respecto a la pandemia de COVID-19, la estrategia cubana de respuesta al virus fue temprana, asegura el artículo. “En enero de 2020 se constituyó el Grupo Temporal de Trabajo para la Prevención y Control del Nuevo Coronavirus, dirigido por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y conformado por altas autoridades del país. El 28 de enero de 2020 se aprobó el Plan de Enfrentamiento a la COVID-19, que estableció las prioridades de acción. De este modo, cuando el 11 de marzo de 2020 apareció el primer caso en el país, ya se habían hecho las previsiones necesarias para contener la expansión del virus”.

“Desde marzo de 2020 se empezó a tratar a las personas mayores para fortalecer su sistema inmunológico. La atención de este grupo incluía desde intervenciones preventivas en la comunidad hasta la atención hospitalaria en cuidados intensivos. Para ello se planificó cada una de las acciones en los distintos niveles de salud y según grupos de atención. Se identificó a la población más vulnerable al virus, incluidas las personas con inmunodeficiencia, con alguna enfermedad crónica de base o comorbilidad, dependencia, edad avanzada (más de 80 años) y con contacto estrecho con cuidadores y otros convivientes. Además, se reforzó la evaluación geriátrica de las personas mayores por parte de un equipo multidisciplinario”, amplía el documento en relación al abordaje de este grupo poblacional en relación al virus pandémico.

“Al 25 de octubre de 2020, se han diagnosticado 6.593 casos acumulados de COVID-19 en Cuba, 6.029 de los cuales se han recuperado (91,4%) y 436 se encuentran activos (6,6%). La tasa de letalidad fue del 1,9% (128 fallecidos), la más baja de los países de la subregión, después de Costa Rica, y un punto porcentual por debajo de la tasa global de letalidad (2,9%) a la misma fecha”. En la población de personas mayores particularmente, el número de casos confirmados fue de 1.029 (16,6%) a octubre del año pasado. De ellos, el 51,1% de los contagios se concentró entre los 60 y 69 años, el 30% entre los 70 y los 79, y el 18,8% fueron personas de 80 años y más.

Aquellas personas interesadas en leer o releer el artículo completo de Huenchuan y Fernández Seco, podrán acceder al mismo haciendo clic aquí.

Fuente: CEPAL