EN DIÁLOGOS | Reflexiones acerca de la soledad en las personas mayores junto a José Carlos Baura

“La soledad, en el fondo, es la sensación de no tener el afecto necesario deseado”.

En la edición Nº 21 del Boletín del Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Adultas Mayores, cuyo eje temático fue La soledad en las personas adultas mayores, reflexionamos sobre las conceptualizaciones y los abordajes en la región.

Para ello, con el objetivo de ampliar y enriquecer colectivamente las miradas sobre la temática, dialogamos con diferentes especialistas y personas mayores de Iberoamérica: ¿cuáles son sus pensamientos y sentires acerca de la soledad? Es que, tal como expresamos en el boletín N.º 21, “el actual contexto exige que todas estas voces se multipliquen para proteger y fortalecer los derechos humanos de las personas mayores”.

En este caso, dialogamos con José Carlos Baura, de larga trayectoria en el ámbito de los Servicios Sociales y vasta experiencia en el campo gerontológico y lucha por los derechos de las personas mayores. En la actualidad, Baura es vocal de la junta directiva de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP). Anteriormente, se desempeñó como Responsable de Servicios Sociales en la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) y Secretario del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO).  

José Carlos Baura, vocal de la junta directiva de Mayores UDP.
Fuente: propia.

“La soledad es sin dudas uno de los grandes temas de actualidad, y es un fenómeno complejo y lleno de matices. Si tengo que definir la soledad diría que, en el fondo, es la sensación de no tener el afecto necesario deseado, lo cual produce sufrimiento, desolación, insatisfacción, angustia, etc., aunque es importante distinguir entre la situación de  encontrarse sin compañía y la conciencia de deseo de la misma”, expresa Baura.

“En efecto, no es lo mismo estar solo que sentirse solo. Estar solo no es siempre un problema. Evidentemente la soledad deseada no constituye un problema para las personas, incluidas las personas mayores. Algo muy distinto es la soledad no deseada, que la padecen las personas que se sienten solas. Es un sentimiento doloroso y temido por las personas mayores”, resalta el vocal de la UDP.

Como se ha visto en el boletín N.º 21, la soledad es un fenómeno complejo, diverso y plural, lo que equivale a decir que existen «soledades», tantas como individuos que la vivencian. Dichas características hacen que comprenderlas en su contexto sea vital para detectarlas y abordarlas. En este sentido, según el Ex Secretario del IMSERSO, “la soledad es fruto de múltiples factores como pueden ser la jubilación, la disminución de las relaciones laborales y sociales o la pérdida de los cónyuges y/o de amigos muy próximos. Desembocando en situaciones de fragilidad y aislamiento que producen un progresivo deterioro anímico y físico. Además también pueden producir depresión, problemas de sueño, aumento del riesgo de padecer alzheimer”.

Pregunta. ¿Qué recomendaría en caso de situaciones de soledad?

Respuesta. Las personas mayores debemos llevar una vida activa. En este sentido, y tomando como referencia las consideraciones de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG),  pienso que es importante animar a todas las personas mayores a asumir su papel protagonista dentro de la sociedad, siguiendo sencillos consejos sobre mantener un envejecimiento activo y saludable, como por ejemplo evitar estar aislado en casa y seguir en contacto con amigos y vecinos; participar en actividades sociales de los Centros de Día de la Comunidad y en los diferentes Municipios, como pueden ser talleres de teatro, informática, uso de las nuevas tecnologías que facilitan la comunicación (videollamadas…), charlas y conferencias para Adultos Mayores, excursiones, paseos…etc.

Por otro lado, considero importante la utilización de servicios como la Teleasistencia Domiciliaria que permite a la persona mayor hacer y recibir llamadas ante cualquier necesidad o, simplemente, para poder comunicarse. Y, por supuesto, muy importante, las tareas de voluntariado para acompañar a los adultos mayores que están solos. Tareas que, por ejemplo en España, se promocionan, entre otras, por ONG como la UDP o la Cruz Roja.  

Por último señalar, como plantea la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD), la importancia de sensibilizar a la población sobre la soledad no deseada en las personas mayores y los riesgos asociados que ésta implica.