Oradores durante la jornada | Foto: INMUJERES

En el marco del Mes de las Mujeres que desarrolla el Gobierno de Uruguay, el colectivo «Mujeres con Historias» impulsó en Montevideo un conversatorio sobre vivienda colaborativa autogestionada para personas mayores. La instancia reunió a referentes académicas y autoridades públicas, y destacó el papel de las organizaciones sociales y de las mujeres en la construcción de alternativas habitacionales centradas en el cuidado, la autonomía y la vida en comunidad.

El miércoles 25 de marzo, en la Sala Ernesto de los Campos de la Intendencia de Montevideo, se realizó el conversatorio «La vivienda colaborativa: una política pública impostergable», una iniciativa del colectivo Mujeres con Historias que puso en agenda, desde el liderazgo de mujeres, el acceso a la vivienda desde una perspectiva de género y derechos, con foco en las personas mayores.

La actividad reunió a referentes del ámbito académico y autoridades nacionales, entre ellas la arquitecta Ana Falú —reconocida internacionalmente en temas de hábitat y género—, así como representantes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Durante el encuentro, se destacó que el diseño de las ciudades y las viviendas no es neutral, y que son las mujeres quienes vienen liderando propuestas que promueven autonomía, redes de apoyo y vida en comunidad.

Desde el Instituto Nacional de las Personas Mayores (INMAYORES), su directora Marianela Larzábal subrayó la centralidad de las organizaciones sociales en la construcción de políticas públicas. En ese sentido, señaló que «estos espacios colectivos permiten pensar respuestas innovadoras a los desafíos del envejecimiento, reconociendo el protagonismo de las personas mayores». Asimismo, remarcó «el aporte histórico de las mujeres en las tareas de cuidado y la necesidad de que esas trayectorias sean reconocidas en el diseño de políticas».

Por su parte, en las intervenciones recogidas durante la jornada, integrantes del colectivo organizador, entre ellas Cristina Grela, destacaron que la vivienda colaborativa «no es solamente una solución habitacional, sino una forma de construir comunidad y sostener la autonomía en la vejez». En la misma línea, se enfatizó el valor del apoyo mutuo y de las redes como condiciones clave para afrontar la soledad no deseada y fortalecer la participación social.

Durante el conversatorio también se planteó que estas experiencias representan una alternativa concreta frente a modelos tradicionales de envejecimiento basados en la institucionalización o el aislamiento. En ese marco, se remarcó que la vivienda colaborativa constituye una herramienta que articula dimensiones habitacionales, sociales y de cuidados desde una perspectiva integral.

La jornada reafirmó la necesidad de avanzar en el reconocimiento de estas iniciativas como parte de una política pública estratégica, que promueva vejeces activas, saludables y en comunidad, integrando el enfoque de género, derechos humanos y participación social, y reconociendo el papel de las mujeres como actoras clave en la construcción de estas alternativas.

Fuente: MIDES/INMAYORES