
La 13.ª Reunión de la Red de Políticas de Cuidados de Larga Duración en América Latina y el Caribe reunió en Montevideo a autoridades y especialistas de distintos países. El encuentro permitió analizar avances y desafíos en materia de cuidados de larga duración, en un contexto de envejecimiento poblacional que interpela de manera creciente a América Latina, el Caribe y al conjunto de Iberoamérica.
Del 1.° al 3 de septiembre, Uruguay fue sede de la 13.ª Reunión de RedCUIDAR+, desarrollada bajo el lema «Sociedades que cuidan: avances y oportunidades en los cuidados de larga duración». Durante tres jornadas se intercambiaron experiencias sobre la construcción y consolidación de sistemas capaces de acompañar a las personas que requieren apoyos para las actividades de la vida diaria. La agenda incluyó debates sobre marcos normativos, servicios, financiamiento, formación de personas cuidadoras y estrategias para favorecer el envejecimiento en el hogar y la comunidad.
El encuentro adquiere especial relevancia en América Latina y el Caribe, donde el envejecimiento poblacional avanza con rapidez y plantea nuevas demandas para los sistemas de protección social y de cuidados. Según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), alrededor de ocho millones de personas mayores requerían apoyos para realizar actividades básicas de la vida diaria en 2020 y se prevé que esa cifra alcance los 23 millones hacia 2050. Frente a esta transformación, ampliar el acceso a cuidados de larga duración de calidad resulta cada vez más importante para preservar la autonomía, la dignidad y los derechos de las personas mayores.
El evento reunió experiencias de distintos países de América Latina, el Caribe y Europa. La agenda contó, entre otros, con aportes de autoridades y especialistas de Uruguay, Brasil, Chile, República Dominicana, México y España, países que también forman parte del PICSPAM. Sus intervenciones abordaron los avances en los sistemas de cuidados, la formación de quienes brindan apoyos, los servicios domiciliarios y comunitarios, la atención centrada en la persona y las alternativas de financiamiento. Estos intercambios dialogan directamente con una agenda iberoamericana que sitúa los cuidados de larga duración y el apoyo al envejecimiento en la comunidad entre los desafíos centrales de las políticas sobre vejez y envejecimiento.
Uno de los principales ejes estuvo puesto en quienes hacen posible los cuidados. El encuentro abordó la profesionalización y capacitación de las personas cuidadoras y presentó experiencias orientadas a fortalecer una atención centrada en la persona. También incorporó intercambios con cuidadoras de programas de asistencia personal, cooperativas y operadores de servicios. Esta dimensión resulta especialmente relevante en un contexto donde buena parte de las necesidades de apoyo continúa siendo cubierta en el ámbito familiar y de manera no remunerada. Estudios recientes del BID estiman que las mujeres representan aproximadamente el 60 % de quienes brindan cuidados no remunerados a personas mayores, una distribución que evidencia las persistentes desigualdades de género asociadas a esta tarea.
La agenda incluyó además visitas a centros de día y establecimientos de larga estadía del Sistema Nacional Integrado de Cuidados de Uruguay, junto con debates sobre cuidados comunitarios, inversión y sostenibilidad financiera. En el caso uruguayo, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto informó que trabaja en una hoja de ruta para avanzar hacia un mecanismo específico y solidario de financiamiento que permita ampliar progresivamente los servicios y prestaciones de cuidados de larga duración.
Creada en 2020, RedCUIDAR+ busca fortalecer las capacidades institucionales y técnicas de América Latina y el Caribe para avanzar en políticas y sistemas de cuidados de larga duración, y actualmente reúne a más de 250 integrantes de 25 países. Los debates desarrollados en Montevideo vuelven a poner de relieve que responder al envejecimiento poblacional requiere sistemas de cuidados que protejan la autonomía y los derechos de las personas mayores, al tiempo que reconozcan y mejoren las condiciones de quienes cuidan. Avanzar hacia una mayor corresponsabilidad social y de género resulta, en este sentido, una condición central para construir sistemas de cuidados más justos y sostenibles.
Fuente: OPP Uruguay
