Una de las imágenes de la campaña del Mes Mundial del Alzheimer 2026 | Foto: ADI

El Día Mundial del Alzheimer convoca cada año a visibilizar las demencias, combatir el estigma y fortalecer las respuestas para quienes viven con estas condiciones, sus familias y comunidades. En 2026, la fecha encuentra nuevos aportes para ampliar esa conversación: una campaña mundial centrada en la importancia del diagnóstico, el lanzamiento de un nuevo informe sobre ensayos clínicos y, desde Naciones Unidas, un llamado a garantizar el ejercicio continuado de los derechos humanos de las personas mayores con deterioro cognitivo.

El Día Mundial del Alzheimer se conmemora cada 21 de septiembre desde 1994, cuando Alzheimer’s Disease International (ADI) impulsó por primera vez la jornada durante su conferencia internacional celebrada en Edimburgo (Escocia), con motivo del décimo aniversario de la organización. Desde 2012, la conmemoración se integra además en el Mes Mundial del Alzheimer, que extiende durante septiembre las acciones de información, sensibilización e incidencia desarrolladas en distintos países frente al desconocimiento, el estigma y la discriminación asociados a las demencias.

En 2026, la campaña internacional pone el foco en el diagnóstico temprano bajo la consigna «Cuanto antes se sepa, más se puede hacer: el diagnóstico de la demencia importa». La propuesta busca destacar que un diagnóstico oportuno puede facilitar el acceso a información, apoyos, cuidados y tratamientos y, cuando corresponda, abrir oportunidades para participar en investigación clínica. Cabe destacar que las demencias no afectan exclusivamente a las personas mayores —también existen demencias de inicio temprano, cuyos síntomas aparecen antes de los 65 años—, pero adquieren especial relevancia para las políticas sobre envejecimiento en sociedades atravesadas por una creciente longevidad.

Para el PICSPAM, esta jornada constituye también una oportunidad para situar la temática desde una perspectiva de derechos. Abordar las demencias supone ir más allá de su dimensión clínica y cuestionar las representaciones que asocian un diagnóstico o un deterioro cognitivo con la pérdida automática de autonomía, identidad, participación o capacidad para intervenir en las decisiones sobre la propia vida.

El deterioro cognitivo no suspende los derechos

Esta perspectiva ocupa un lugar central en el reciente informe «El deterioro cognitivo y el ejercicio continuado de los derechos humanos por las personas mayores» [en línea haciendo clic aquí], presentado por Zvezdan Pirtošek, Experto Independiente de las Naciones Unidas sobre el disfrute de todos los derechos humanos por las personas mayores, ante el 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos. El documento sostiene que los cambios en la capacidad cognitiva no disminuyen la condición de persona ni anulan el derecho a disfrutar de los derechos humanos; por el contrario, modifican las condiciones y los apoyos necesarios para poder seguir ejerciéndolos.

El informe propone, así, desplazar el foco desde la presunción de incapacidad hacia la autonomía con apoyos, la comunicación, la participación y el reconocimiento de la voluntad y las preferencias de cada persona. En ese marco, la salud y los cuidados de larga duración no deben organizarse únicamente alrededor de la enfermedad: también deben contribuir a preservar relaciones, facilitar la toma de decisiones, sostener la participación en la vida cotidiana y garantizar que las personas mayores continúen siendo sujetos activos de derechos.

Esta mirada alcanza igualmente a las comunidades. Pirtošek recomienda promover entornos inclusivos en los que las personas con demencia y las personas mayores puedan permanecer visibles, valoradas, activas y vinculadas con sus redes sociales, así como combatir el edadismo, la estigmatización y los prejuicios asociados al deterioro cognitivo mediante políticas públicas, educación, sensibilización y formación profesional. En Iberoamérica, esta tarea cuenta además con una trama asociativa específica: Alzheimer Iberoamérica (AIB) reúne organizaciones de 21 países de la región vinculadas con el abordaje de las demencias y el apoyo a las personas que viven con ellas y sus entornos.

Recursos para informarse, sensibilizar y participar

En este marco, el próximo lunes 21 de septiembre, ADI presentará el Informe Mundial sobre el Alzheimer 2026, «Una nueva era en los ensayos clínicos sobre demencia», dedicado a examinar las oportunidades y los desafíos que atraviesa actualmente la investigación clínica: desde el reclutamiento, la participación y la permanencia en los ensayos hasta la ética, la representación global y la necesidad de avanzar hacia investigaciones más inclusivas y accesibles. Su lanzamiento se realizará mediante un webinar internacional abierto a profesionales, investigadores, responsables de políticas públicas, organizaciones, personas que viven con demencia y quienes les brindan cuidados y apoyo. Para conocer los detalles y participar del encuentro, acceda haciendo clic aquí o inscríbase directamente aquí.

A esta propuesta se suma el kit de herramientas del Mes Mundial del Alzheimer 2026, disponible gratuitamente en español, inglés y francés [haciendo clic aquí], con piezas para redes sociales, carteles, infografías y orientaciones destinadas a acompañar actividades de sensibilización durante septiembre. Los materiales pueden consultarse y descargarse desde este enlace. ADI también puso en funcionamiento este año el Alzheimer’s Disease Atlas, una plataforma interactiva que reúne información sobre políticas públicas, diagnóstico, investigación, servicios y apoyos en distintos países y permite observar avances y desigualdades en las respuestas frente al Alzheimer y otras demencias. El Atlas puede explorarse haciendo clic aquí.

En el Día Mundial del Alzheimer, informar y sensibilizar también significa generar condiciones para el ejercicio de derechos. Multiplicar información accesible, cuestionar estereotipos, escuchar a quienes viven con demencia, fortalecer los apoyos para la toma de decisiones y construir comunidades más inclusivas son acciones que pueden extenderse mucho más allá de esta jornada. Desde su ámbito de cooperación, el PICSPAM invita a instituciones, organizaciones y comunidades de Iberoamérica a conocer y compartir estos recursos, amplificar los esfuerzos de sensibilización y promover respuestas que reconozcan, en todas las circunstancias, la dignidad, la participación y los derechos de las personas mayores.