Bajo el lema oficial “Reparar el presente es construir futuro. Más Comunidad, Más Democracia”, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), el Instituto Nacional de Mayores (Inmayores) destaca su adhesión institucional a la conmemoración del Mes de la Diversidad.

Como organismo rector en materia de políticas públicas de envejecimiento y vejez, Inmayores ratifica el derecho fundamental de todas las personas mayores a transitar esta etapa vital con dignidad, libertad, autonomía y respeto pleno. Este compromiso abarca a los individuos sin distinción por orientación sexual, identidad de género u otras condiciones asociadas.

El organismo resalta la relevancia de retomar su campaña reciente contra el viejismo, con el propósito de transformar la realidad a través de la visibilización. Dicha iniciativa surge de un proceso participativo fundamentado en relatos cotidianos recogidos en la práctica profesional de los equipos técnicos.

El desarrollo de la propuesta incluye la participación de Cristina, vecina de Cardona y referente del primer matrimonio igualitario femenino en el departamento de Soriano, quien protagoniza una de las piezas audiovisuales junto a su esposa. La acción responde al reclamo ciudadano de reflejar la diversidad afectiva en las pantallas, manifestado previamente en actividades de cine foro organizadas por el instituto.

El organismo enfatiza que abordar la diversidad sexual en la vejez implica confrontar el prejuicio social que niega la existencia de sexualidad, deseos y proyectos de vida en las personas mayores. En el caso de la población LGBTIQ+, esta exclusión simbólica adquiere mayor intensidad.

Por este motivo, las políticas públicas incorporan la generación de conversación social y el cuestionamiento de estereotipos como ejes rectores. La comunicación pública asume el rol de sensibilizar e interpelar a la ciudadanía mediante contenidos que amplían los imaginarios sociales respecto a los vínculos y las formas de envejecer.

Para Inmayores, el derecho a una vejez libre de violencia, con trato digno y sin discriminación, constituye un pilar indispensable para garantizar que toda persona pueda amar, elegir y envejecer con orgullo y en democracia.

Fuente: MIDES