La “Experta Independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos de las personas mayores” destaca que este grupo poblacional “debería ser consultado y participar activamente en el diseño y la elaboración de los programas de estudios para maximizar el potencial de aprendizaje”.

Claudia Mahler, Experta independiente sobre el disfrute de los derechos humanos de las personas mayores.| Fuente: Pressefotos | Deutsches Institut für Menschenrechte

 

La Sra. Claudia Mahler asumió el cargo de Experta Independiente en mayo de 2020, en plena crisis de la pandemia provocada por el COVID-19. Consecuentemente, el primer informe presentado ante la Asamblea General de Naciones Unidas se centró en el impacto que tuvo el virus en el disfrute de los derechos humanos de las personas mayores. En su informe a la Asamblea General, la experta destacó también la importancia del resumen de políticas del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el impacto del COVID-19 en las personas mayores publicado en mayo de 2020.

A pesar del apoyo de 146 Estados que se comprometieron a mitigar los impactos negativos en la salud y el bienestar de este grupo poblacional, “la falta de un instrumento jurídico internacional amplio e integrado para promover y proteger los derechos y la dignidad sigue teniendo importantes repercusiones prácticas. Los instrumentos actuales no abordan específicamente los problemas del envejecimiento ni los hacen suficientemente visibles”, destaca Mahler en un insumo elaborado para este Boletín por la Sra. Hee-kyong Yoo, quien apoya su mandato desde la Oficina de Naciones Unidas del Alto Comisionado para los derechos humanos.

Entre los múltiples temas vinculados a la vejez y el envejecimiento que merecen ser investigados y abordados se ubica el aprendizaje a lo largo de la vida. Al respecto, la Experta considera quelas personas mayores se enfrentan a numerosos obstáculos que las marginan, como por ejemplo, “las barreras lingüísticas, especialmente para los hablantes de lenguas minoritarias o para quienes presentan altos niveles de analfabetismo, o falta de acceso a la tecnología”.

En ese sentido, es importante que los países “elaboren programas de aprendizaje y formas alternativas de llegar a quienes no tienen conocimientos digitales y ofrecer programas adaptados a la forma en que aprenden las personas mayores que aún no han desarrollado capacidades para utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación”.

La brecha digital es una de las problemáticas que la pandemia visibilizó notablemente, por lo tanto, “es esencial que la información resulte accesible y para lograrlo, los programas de aprendizaje permanente deben contemplar la alfabetización digital y los servicios de apoyo oportunos para acceder a la información así como la infraestructura necesaria para acceder a Internet. Este grupo etario tiene derecho a estar bien informado sobre los asuntos públicos, lo cual requiere que tengan un acceso fácil, rápido, eficaz y práctico”.

En relación a ello, Mahler plantea que es muy importante tener presentes a las personas mayores con menos niveles educativos, con más dificultades socioeconómicas, y de edades más avanzadas a la hora de preparar planes de estudios para los programas de aprendizaje permanente. Asimismo, la Experta remarca que este grupo poblacional “debería ser consultado y participar activamente en el diseño y la elaboración de los programas de estudios para maximizar el potencial de aprendizaje”.

Frente a la ausencia de una Convención Internacional sobre los derechos de las personas mayores, es importante tener presentes los marcos nacionales y regionales en las planificaciones de políticas públicas, así como también los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el 4, que expresa el objetivo de «garantizar una educación de calidad, inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos». Si bien no se incluye de manera explícita a las personas mayores, “el principio cardinal de la Agenda 2030 consiste en que ‘nadie se quede atrás’».

En sintonía con lo expresado por el Secretario General, António Guterres, Mahler reconoce que “todos los actores implicados en avanzar la agenda para el acceso de las personas mayores al pleno disfrute de todos los derechos humanos deben unir fuerzas” y que “la década de la Organización Mundial de la Salud sobre el envejecimiento saludable también podría ser una herramienta para promover un cambio en la sociedad, identificando la discriminación por edad y las medidas para combatirla”.

ES ESENCIAL QUE LA INFORMACIÓN RESULTE ACCESIBLE Y PARA LOGRARLO, LOS PROGRAMAS DE APRENDIZAJE PERMANENTE DEBEN CONTEMPLAR LA ALFABETIZACIÓN DIGITAL Y LOS SERVICIOS DE APOYO OPORTUNOS PARA ACCEDER A LA INFORMACIÓN ASÍ COMO LA INFRAESTRUCTURA NECESARIA PARA ACCEDER A INTERNET

La invisibilidad visible de las personas mayores, una expresión del edadismo

“Aunque las personas mayores constituyen un grupo de interés en el contexto de la pandemia, siguen siendo crónicamente invisibles. La pandemia ha puesto de manifiesto esta flagrante falta de datos sobre las personas mayores y sus realidades vividas”, señala Mahler en el informe anual presentado al Consejo de Derechos Humanos en la 45ª sesión del Consejo en septiembre 2020. “La falta de datos constituye, en sí misma, un alarmante signo de exclusión y hace prácticamente imposible la elaboración de políticas y la acción normativa significativas”.

En este marco, la Experta se compromete a hacer visibles a las personas mayores y darles voz durante su mandato como así también continuar el diálogo constructivo con los Estados de todas las regiones y “salvaguardar un espacio para el intercambio significativos con una amplia gama de actores y partes interesadas, empezando con las propias personas mayores”.

Siguiendo esta línea de abordaje, Claudia Mahler se comprometió a realizar dos informes temáticos durante 2021. Uno de ellos, estará abocado a estudiar el edadismo y la discriminación por edad, las buenas prácticas y causas, manifestaciones y formas en que se utilizan los marcos jurídicos internacionales, regionales y nacionales existentes para proteger contra la discriminación por edad. Justamente, y con el fin de fundamentar la preparación de este informe la Experta recabó aportes de las instituciones nacionales de derechos humanos, la sociedad civil, los círculos académicos, las organizaciones internacionales y regionales.

El otro informe temático estará dedicado a las mujeres adultas mayores, e indagará cómo experimentan su envejecimiento y se analizarán las preocupaciones, los retos específicos que afrontan en materia de derechos humanos y las buenas prácticas existentes con la intención de formular recomendaciones concretas.

TODOS LOS ACTORES IMPLICADOS EN AVANZAR LA AGENDA PARA EL ACCESO DE LAS PERSONAS MAYORES AL PLENO DISFRUTE DE TODOS LOS DERECHOS HUMANOS DEBEN UNIR FUERZAS

 

Claudia Mahler compagina su labor como experta independiente con su trabajo como investigadora en el Instituto Alemán de Derechos Humanos en el ámbito de los derechos económicos, sociales y culturales. Es profesora visitante en la Alice Salomon Hochschule y en 2000 fue nombrada Vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos para el Tirol y Vorarlberg, el mismo año en el cual obtuvo su doctorado. En su primer diálogo interactivo con el Consejo de Derechos Humanos, la Experta también introdujo el informe temático sobre la falta de datos, así como los informes de visitas realizadas en 2019 a Nueva Zelanda y en 2020 a China. Los Expertos Independientes son parte de los Procedimientos Especiales nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para examinar e informar sobre un tema o cuestión específica de derechos humanos; ejercen el cargo a título honorario y no forman parte del personal de las Naciones Unidas, ni perciben un sueldo por el desempeño de su mandato; expresan sus opiniones a título independiente y no representan a sus respectivos Gobiernos.

Con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), los titulares de procedimientos especiales, realizan visitas a países, actúan sobre casos y situaciones individuales mediante el envío de comunicaciones a los Estados y a otros actores interesados, llevan a cabo estudios temáticos anuales, contribuyen a la elaboración de normativas internacionales de derechos humanos, y participan en tareas de promoción, sensibilizan a la población y asesoran en materia de cooperación técnica.

 

*Entrevista publicada en el Boletín 23, «Las personas mayores y el aprendizaje a lo largo de la vida» del Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Adultas Mayores.