Durante un seminario web especializado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentaron los resultados regionales de la revisión de mitad de período de la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030). El informe detalla los progresos alcanzados en políticas públicas, servicios sanitarios y sistemas de monitoreo, al tiempo que advierte sobre la persistencia de brechas críticas en materia de financiamiento, implementación práctica y cobertura de cuidados a largo plazo.

La región experimenta una transformación demográfica acelerada. Las proyecciones indican que para el año 2050 el 26% de la población, equivalente a tres millones de personas, tendrá 60 años o más. En la actualidad, una persona con esta edad puede esperar vivir aproximadamente 23 años adicionales, pero solo 16 de ellas en plena salud. Esta brecha de 7 años constituye la más amplia de todas las regiones de la OMS, superando el promedio mundial establecido en 5,5 años.

La encuesta regional, desarrollada por la OMS con el respaldo de sus oficinas territoriales, evaluó 10 indicadores de progreso estructurados en 4 ejes fundamentales: combatir el edadismo, instaurar entornos amigables, promover la atención integrada y garantizar el acceso a cuidados a largo plazo. De los 37 países y territorios invitados, 28 participaron en el proceso de recolección de datos.

Los resultados demuestran un incremento significativo en la adopción de normativas nacionales que incluyen los cuidados a largo plazo, pasando del 61% registrado en 2020 al 88% en 2025. Asimismo, 23 naciones informaron la existencia de marcos jurídicos orientados a prevenir el maltrato hacia las personas mayores, 20 disponen de medidas específicas contra la discriminación por edad y el 61% cuenta con sistemas de atención primaria organizados para facilitar la atención integrada.

No obstante los progresos normativos, el análisis identifica una desconexión estructural entre los compromisos políticos formales y la asignación de recursos operativos. Únicamente 5 países reportan disponibilidades presupuestarias adecuadas para sostener entornos amigables, y solo 4 realizan monitoreos sistemáticos de dichos programas. El enfoque de Atención Integrada para las Personas Mayores de la OMS se aplica en el primer nivel de atención de 4 países, mientras que 7 poseen legislación para reconocer y respaldar a las personas cuidadoras informales y familiares no remunerados.

Durante el encuentro virtual, diversas delegaciones expusieron experiencias prácticas para orientar las prioridades del período restante hasta 2030. Suriname presentó avances legislativos contra el edadismo, la Fundación MÁS de Chile compartió esquemas de colaboración interinstitucional para comunidades amigables, y Costa Rica expuso la integración del enfoque asistencial en centros diurnos. Por su parte, el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía enfatizó la necesidad de dimensionar el impacto social de este cambio poblacional.

Las prioridades consensuadas para la segunda mitad de la Década exigen optimizar la medición del edadismo, incrementar la inversión financiera en entornos amigables, robustecer las competencias técnicas de la fuerza laboral sanitaria, consolidar redes coordinadas de protección social y asegurar la participación activa de las personas mayores en el diseño de las políticas públicas.

Para descargar el Informe de la Organización Mundial de la Salud sobre la implementación del Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030), clic aquí. Para ver el webinar completo, clic aquí.

Fuente: OPS-OMS