“Cuídate para cuidar”, es una de las propuestas en modalidad taller que ofrece MEDICASA destinada a para familiares cuidadores. | Fuente: IPS

Ante el progresivo envejecimiento poblacional en Paraguay, el Instituto de Previsión Social (IPS) impulsa el Programa de Atención Médica Domiciliaria Interdisciplinaria «MEDICASA» como un componente esencial de los cuidados de larga duración para personas mayores con dependencia. Este modelo, que articula asistencia sanitaria, apoyo psicosocial y fortalecimiento comunitario, no solo busca mejorar la calidad de vida de las personas destinatarias, sino que también acompaña y reconoce a quienes cuidan. El desafío es fortalecer y promover una “cultura de cuidado” que priorice la autonomía y el bienestar y garantice vejeces dignas.

Para la trigésima tercera edición del Boletín del PICSPAM, el IPS del Paraguay ha elaborado un documento informativo sobre el Programa “MEDICASA”, una de las líneas de acción central del organismo para abordar los cuidados de larga duración, dirigido a personas mayores de 60 años que presentan discapacidades, limitaciones funcionales o dificultades de movilidad. En dicho material no sólo se plantean los avances conseguidos en estos 17 años de actividad del Programa, sino también los desafíos que presentan los cuidados ante un escenario creciente y sostenido del envejecimiento poblacional en el país.

En este sentido, se señala que “vivir más años es uno de los logros más notables del desarrollo humano, aunque también implica nuevos desafíos para la sociedad”. Es por ello por lo  que desde el Instituto se afirma que el fenómeno del envejecimiento en Paraguay ha generado “la urgente necesidad” de desarrollar políticas públicas que garanticen una atención adecuada, condición indispensable para una vejez digna.

Paraguay se encuentra en una transición demográfica acelerada, según diversas proyecciones demográficas. Actualmente, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 10,5% de la población tiene 60 años o más y se espera que esta cifra alcance el 18% para 2050 (INE, 2021). En este sentido, se proyecta que para 2054, la proporción de personas mayores excederá a la de niños menores de 15 años. Este fenómeno tan dinámico pone de manifiesto importantes desafíos en múltiples ámbitos de la vida, entre otros el social, el sanitario y el económico. En este sentido, el permanente crecimiento de la población de personas mayores implica un aumento potencial en la demanda de servicios de salud, de la que a menudo es acompañada de un mayor grado de dependencia, por lo que se requiere de políticas de apoyo amplias, donde “el papel de la familia sigue siendo clave”, estima el Instituto en su informe para esta edición.

La necesidad de un nuevo paradigma de cuidados

En este contexto, surge la necesidad de un nuevo paradigma de cuidados. Según  datos de diciembre de 2023, el IPS cuenta con aproximadamente 78 mil personas jubiladas y pensionadas. Además, presta protección social tanto a cotizantes actuales del sistema como a quienes ya ejercen el retiro, sumando alrededor de 300 mil personas de 60 y más años. Con esta población destinataria, el IPS decidió implementar una nueva Política Institucional para las personas mayores, bajo el lema “Ciudadano de Oro”, aprobada en 2013 (Resolución CA N° 007-042/13), y luego actualizada en 2021 por la Resolución CA N° 092-001/21.

Para el IPS, “Ciudadano Oro” ha sido un paso importante para construir una “estructura institucional estable que satisfaga estas crecientes necesidades de la población de personas mayores, que continuará en aumento”. Según lo informado por el organismo, dicha herramienta se encuentra en constante revisión y actualización, por lo que el eje prioritario de 2024 ha sido la autonomía personal y la atención integral a las personas mayores en su entorno familiar y comunitario. Es por ello esta nota pone énfasis en que una de las principales líneas de acción de esta política que es el Programa MEDICASA, como “modelo de atención domiciliaria en Paraguay”.

De esta manera, el IPS basa esta Política Institucional en tres aspectos claves: “beneficios económicos, de salud y sociales”, con el objetivo de “elevar el nivel de vida de las personas mayores aseguradas y beneficiarias del régimen no contributivo”: las prestaciones financieras garantizan la estabilidad económica a través de pensiones y retiros; la atención a la salud asegura asistencia especializada mediante  servicios como MEDICASA, internaciones hospitalarias y telemedicina; y las actividades sociales fomentan un envejecimiento activo a través de talleres culturales, turismo social y actividades de ocio”. Desde el Instituto se plantea que cada uno de estos elementos trabaja en conjunto para promover la independencia y la inclusión de las personas mayores en su comunidad, en colaboración con otras entidades del sector público y organizaciones comunitarias.

Innovar en el cuidado domiciliario

Siguiendo a la experta chilena, Sandra Huenchuan (CEPAL, 2024), los cuidados de larga duración pueden ofrecerse en diversos entornos: “en el hogar de la persona que lo requiere, en la comunidad a la que pertenece y hasta en instituciones de larga estadía”. Al respecto, el IPS destaca a MEDICASA como una de las iniciativas más relevantes en el Paraguay para “fomentar la asistencia integral a personas mayores con dependencia” en sus domicilios.

Actualmente, este Programa atiende un promedio de 1800 personas en sus casas, solo en el área metropolitana del país. Desde 2024, el trabajo colaborativo con esta línea programática se ha fortalecido con su primera experiencia en la ciudad de Concepción, donde los resultados fueron sumamente favorables, atendiendo a un promedio de 180 personas, según lo informado por el Instituto.

El enfoque de MEDICASA se centra en el cuidado domiciliario, “particularmente para aquellas personas mayores con al menos un 50% de limitación motora”, estipula el IPS. No obstante, según se informó, la tarea de coordinación y de seguimiento continuo del equipo responsable del Programa “ha posibilitado el fortalecimiento de los vínculos comunitarios, la disminución del aislamiento y la provisión de un cuidado más humano y cercano”.

MEDICASA POSIBILITA EL FORTALECIMIENTO DE LOS VÍNCULOS COMUNITARIOS, LA DISMINUCIÓN DEL AISLAMIENTO Y LA PROVISIÓN DE UN CUIDADO MÁS HUMANO Y CERCANO A LAS PERSONAS DESTINATARIAS.

El apoyo psicosocial a cuidadores/as en domicilio

Una de las características más sobresalientes de MEDICASA que ha relevado el IPS en su informe para esta edición es su “enfoque integral”, que considera no solo a la persona que recibe cuidados, sino también a su entorno y, en especial, a las personas que los brindan.

Vinculado a este doble eje de abordaje, es relevante tener en cuenta que el INE ha incorporado por primera vez un segmento específico y exclusivo dentro de las proyecciones de la población al 2050: se trata del índice de disponibilidad de atención para personas mayores de 80 años. Este indicador hace referencia a la “relación entre la población de mujeres entre 50 a 64 años de edad respecto a la población total de 80 y más años de edad”.

Al respecto, se consideró a este grupo de mujeres, ya que son “quienes suelen ser las principales encargadas de la tarea de cuidado en el ámbito familiar”, asegura el Instituto. En la actualidad, existen casi 25 mayores de 80 años por cada 100 mujeres en ese rango de edad, Sin embargo, para 2050, este número se incrementará a 45 por cada 100 (INE, 2024), proyecciones que exponen la necesidad de abordar este actual “grupo  cuidador”, que envejecerán cuidando, pero que tendrán altas probabilidades de no contar con los cuidados para cuando lo requieran. Sumado a la acumulación de desventajas e inequidades que acarrea el rol actual que deben asumir, muchas veces postergando o renunciando a otras tareas productivas o remuneradas en el mercado laboral.

Una encuesta realizada a 235 familias de personas titulares de MEDICASA reveló que el 48% de ellas son atendidas por su pareja o cónyuge; el 29% por una hija o nieta; el 6% por un hijo o nieto; y el 8% por algún hermano, yerno u otro pariente. Este mapa de actores ha revelado también otra arista que esta línea de acción ha develado: “cuando la  responsabilidad  del cuidado recae en las familias, estas usualmente no están capacitadas, lo que puede provocar agotamiento físico y emocional con el tiempo”. Además, el informe agrega que existe el riesgo de que quienes cuidan, especialmente cónyuges o hijas de mayor edad, “terminen perjudicando su propia salud, convirtiéndose en nuevos destinatarios y destinarias del Programa”.

El vínculo con las personas cuidadoras domiciliarias, principalmente familiares, es esencial para el Programa, subrayan desde el IPS. “Cuidar a otra persona con dependencias conlleva una carga emocional y física significativa”, y MEDICASA se ha planteado en modelo para apoyar a quienes se encargan de esta labor. Esta serie de prácticas incluyen talleres de autocuidado, arteterapia y espacios de intercambio, junto con una biblioteca de “ida y vuelta” con libros preparados para el uso de cuidadores/as y de personas mayores.

CUIDAR A OTRA PERSONA CON DEPENDENCIAS CONLLEVA UNA CARGA EMOCIONAL Y FÍSICA SIGNIFICATIVA, Y MEDICASA SE HA PLANTEADO COMO MODELO PARA APOYAR A QUIENES SE ENCARGAN DE ESTA LABOR.

Además, se desarrollan talleres de atención en el hogar (que abordan temas desde la nutrición, la fisioterapia, el tratamiento de las lesiones por presión, entre otros); terapia ocupacional para las familias cuidadoras; y Kamishibai, “teatro de papel” en japonés, una técnica de narración oral de historias utilizando láminas ilustradas, que se emplea como medio para “robustecer la conexión emocional, revivir experiencias y combatir la soledad no deseada”.

Este conjunto de actividades no solo desafía la rutina de la atención, sino que también promueven la interacción entre generaciones y el bienestar mental, afirman desde el equipo de profesionales a cargo del IPS. Las mismas “refuerzan los vínculos familiares en la compleja labor de cuidar, proporcionando más recursos para la tarea a las personas que cuidan y, sobre todo, para evitar el descuido físico y emocional”.

Sobre este punto, el documento enfatiza, también, sobre la importancia de la motivación, que es clave a la hora de gestionar el valor y el reconocimiento tanto familiar como social.

Más allá de acompañar y reconocer la labor de la persona que ejerce como familiar y como cuidadora al mismo tiempo, “Cuídate para cuidar” ofrece contenidos y técnicas que apuntan a prevenir situaciones de sobrecarga que puedan afectar la salud física y emocional de quienes cuidan. | Fuente: IPS
Hacia un modelo descentralizado de cuidados

A pesar de los progresos constatables que evalúa el propio Instituto, a través de sus equipos, todavía existen retos significativos en este campo de acción. Uno los aspectos señalados es la importancia de “prevenir institucionalizaciones innecesarias”, a través de políticas que prioricen el cuidado domiciliario como primer nivel de un sistema progresivo.

En este contexto, MEDICASA es la herramienta indicada para llevarlo a cabo dentro de las acciones que se propone el IPS para el colectivo que lo requiera. Por lo tanto, la descentralización del Programa es una meta fundamental, según el análisis que ofrece el documento aportado. “Ampliar su alcance a las diferentes regiones del país y fortalecer equipos multidisciplinarios a nivel nacional asegurará una atención justa accesible”, proyectan desde el organismo. Asimismo, es crucial potenciar la capacitación constante de profesionales y personas cuidadoras, para garantizar un cuidado de calidad, especializado y humano en el entorno cercano de las personas que lo requieran.

Como se dijo, “Ciudadano de Oro” representa  el esquema principal que el IPS a instituido para el abordaje del envejecimiento poblacional en el país. En tanto que, específicamente, MEDICASA es la línea de acción central que articula asistencia sanitaria, apoyo psicosocial y fortalecimiento de la comunidad desde el entorno propio de las personas mayores que requieren de sus prácticas. E identificar y acompañar a las personas cuidadoras en estos ámbitos, incluye una dimensión fundamental del cuidado: “su naturaleza relacional y humana”.

Con esto, el documento realizado por el IPS concluye con una reflexión sobre el futuro del componente domiciliario como servicio de cuidados de larga duración. En tal sentido, se hace foco en la capacidad que demuestre el sistema para adecuarse, descentralizarse y continuar innovando. Al decir del Instituto, MEDICASA ofrece ese potencial y con el respaldo institucional puede establecerse como una referencia de atención domiciliaria en el Paraguay y un promotor de la “cultura de cuidado”, para contribuir de esta manera  a un “envejecimiento más digno, autónomo y acompañado” a todas las personas aseguradas del IPS que necesiten sus servicios.

Nota publicada en el Boletín 33 «La Boletín N°33 «Cuidados de larga duración: Oportunos, asequibles, accesibles y de calidad. Derecho subjetivo a los cuidados y su transposición a las normativas y ecosistemas comunitarios para los cuidados» del PICSPAM.