El Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030) es una iniciativa presentada por el ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que se constituye como la primera hoja de ruta integral en España diseñada para prevenir y abordar la soledad de manera transversal en todas las etapas de la vida.

La nueva estrategia se fundamenta en la premisa de que la soledad no es meramente un problema individual, sino una realidad condicionada por factores sociales, territoriales y relacionales que exigen una intervención pública sostenida ya que puede ser atravesada durante todo el curso de vida. Durante la presentación del documento, el ministro Pablo Bustinduy enfatizó que, si bien la soledad elegida no representa un conflicto, el Estado debe garantizar una red comunitaria sólida para aquellas personas que se ven impuestas a una situación de aislamiento.

El documento establece objetivos que incluyen la implementación de un sistema estatal de indicadores para el seguimiento de las soledades y la fijación de criterios comunes para la detección temprana desde los ámbitos sanitario, educativo y de servicios sociales. Asimismo, se contempla el impulso de políticas de urbanismo social, modelos de vivienda colaborativa y campañas de sensibilización destinadas a desestigmatizar este fenómeno. El enfoque del plan es marcadamente inclusivo, atiende variables de género, edad y discapacidad, y prioriza el fortalecimiento de los apoyos de proximidad.

El Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030) presenta 4 ejes estratégicos: 1. Concienciación, conocimiento e innovación; 2. Transversalidad en las políticas públicas; 3. Tejido social y desarrollo comunitario; 4. Detección, acompañamiento y apoyos de proximidad. Para asegurar su operatividad se ha aprobado simultáneamente la creación de una Mesa Interinstitucional, que coordinará las acciones entre la Administración General del Estado, las comunidades autónomas, las entidades locales y el Tercer Sector.

La iniciativa está respaldada por datos del Barómetro del Observatorio Estatal de la Soledad no deseada de 2024, que indican que el 20% de la población española sufre soledad no deseada, una situación que para dos tercios de los afectados se ha vuelto persistente por más de dos años. El estudio subraya además una brecha económica determinante: casi la mitad de las personas con graves dificultades financieras padecen este aislamiento, frente a un porcentaje significativamente menor entre quienes gozan de estabilidad económica.

Este Marco Estratégico es el resultado de un proceso participativo en el que se han involucrado once ministerios y diversos actores de la sociedad civil y académica. Con su puesta en marcha, España se alinea con las recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y los compromisos de la Agenda 2030 y posiciona la temática como una prioridad de la política pública nacional.

Fuente: IMSERSO