Foto: AUCI

En el marco del Programa JMPP 2030, se desarrolló un seminario que permitió intercambiar experiencias y avanzar en un plan piloto de cooperación triangular sobre envejecimiento y atención a personas mayores, con participación de actores de América Latina y Japón.

El 23 de febrero pasado se realizó en la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) la sesión inaugural del Seminario-Taller Internacional sobre «Envejecimiento y Atención a las Personas Mayores», con la participación de representantes de México, Uruguay, Japón y otros países de América Latina, junto a entidades de alcance regional como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Adultas Mayores (PICSPAM). El encuentro se extendió hasta el 25 de febrero y se enmarcó en el Programa JMPP 2030, consolidando un espacio de diálogo e intercambio internacional.

Durante el seminario, los tres países impulsaron por primera vez la implementación de un plan piloto de cooperación triangular centrado en el envejecimiento. La propuesta se orientó a generar instancias de co-creación, aprendizaje mutuo y articulación horizontal, con el objetivo de desarrollar soluciones que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, priorizando la autonomía, la prevención de la fragilidad y el abordaje de situaciones de violencia.

Las autoridades participantes destacaron la relevancia de fortalecer alianzas estratégicas en torno a un fenómeno demográfico que presenta desafíos comunes. En este sentido, se puso en valor la trayectoria de cooperación bilateral y triangular entre la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI), así como las oportunidades de ampliar estas experiencias hacia nuevas iniciativas conjuntas, integrando también a actores del sistema iberoamericano.

En ese marco, se destacó la participación de representantes de dos países miembros del PICSPAM. Por México, estuvieron Ana Luisa Gambe, directora de Gerontología del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), y Rocío Ruiz López, directora de Fortalecimiento y Operación de Políticas Públicas del mismo organismo. Por Uruguay, participó Marianela Larzábal, directora del Instituto Nacional de las Personas Mayores (INMAYORES), junto a Guillermo Ávila, integrante de la Unidad Técnica de este Programa.

Asimismo, la Unidad Técnica del PICSPAM tuvo una participación activa a partir de una invitación de la agencia japonesa JICA, en la que expuso su rol estratégico en la región. En ese espacio, se compartieron estudios regionales sobre soledad no deseada, edadismo y protocolos de cuidados, aportando evidencia para el diseño de políticas públicas y sentando bases para su integración en futuras iniciativas de cooperación triangular entre Asia y América Latina.

Cooperación estratégica ante el desafío del envejecimiento

Desde México, se destacó que el envejecimiento constituye una prioridad en la agenda de cooperación, subrayando las bases sólidas construidas junto a Japón en más de dos décadas de trabajo conjunto, así como el vínculo estratégico con Uruguay. Por su parte, desde Uruguay se remarcó la importancia de fortalecer el intercambio de experiencias y buenas prácticas, especialmente en un contexto de envejecimiento avanzado, promoviendo políticas de cuidado y atención integral para las personas mayores, incluyendo avances en sistemas nacionales de cuidados e inclusión digital.

Uno de los ejes del encuentro fue la noción de «cooperación circular», entendida como un proceso en el que todos los países aportan saberes, experiencias y capacidades. Este enfoque promueve la generación colectiva de conocimiento y su aplicación en la toma de decisiones de política pública, incorporando también aprendizajes provenientes de modelos asiáticos.

En esa línea, Japón aportó una perspectiva técnica centrada en la prevención y el abordaje comunitario. A través de la exposición del especialista Yuasa, se presentó el modelo japonés de cuidados intermedios integrados en la comunidad, basado en la detección temprana de la pre-fragilidad, la promoción del ejercicio grupal y el desarrollo de herramientas de digitalización accesibles. Este enfoque pone énfasis en la autonomía de las personas mayores y en la reducción de la carga de cuidados, fortaleciendo su protagonismo en el sostenimiento de la salud y el bienestar.

Las intervenciones también abordaron los impactos del envejecimiento en los sistemas de salud, los cuidados y el mercado laboral, así como la necesidad de construir sociedades más inclusivas que garanticen una vida digna para las personas mayores, con participación de los sectores público y privado, la academia y la sociedad civil.

Asimismo, se remarcó la importancia de avanzar en sistemas integrales de cuidados con enfoque de derechos humanos, orientados a garantizar la autonomía, prevenir situaciones de violencia y asegurar condiciones adecuadas de vida, considerando la diversidad de las vejeces. En este marco, se reafirmó el compromiso de avanzar hacia mecanismos de detección y respuesta ante situaciones de abuso, bajo el principio de «tolerancia cero».

Como parte de la agenda, la delegación internacional realizó visitas técnicas a centros de atención del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) en la Ciudad de México, donde se conocieron experiencias de atención integral, salud cognitiva y dispositivos comunitarios de cuidado. Entre ellos, se incluyeron residencias de larga estadía, centros de día, espacios culturales y dispositivos especializados en atención de la memoria, lo que permitió analizar en territorio distintos modelos de atención y socialización.

El encuentro concluyó con el compromiso de conformar un grupo técnico trilateral que dará seguimiento a los acuerdos alcanzados mediante un Plan de Trabajo 2026-2027. Esta hoja de ruta prevé avanzar en políticas nacionales de cuidados, formación de recursos humanos y estrategias de envejecimiento activo, explorando además mecanismos de financiamiento conjuntos, incluyendo la articulación con el PICSPAM.

El encuentro se desarrolló en un contexto global de acelerado envejecimiento poblacional. Actualmente, más de 700 millones de personas en el mundo tienen 65 años o más, y se proyecta que esta cifra continúe en aumento en las próximas décadas. Frente a este escenario, la cooperación internacional se muestra como una herramienta clave para fortalecer políticas públicas y promover el envejecimiento saludable, en línea con la estrategia global de Naciones Unidas: «Década de Envejecimiento Saludable 2021-2030».