Foto: Rafa Neddermeyer/Agência Brasil

El Gobierno de Brasil ha dado un paso decisivo en la consolidación de los derechos de las personas adultas mayores con el inicio de un proyecto piloto de cuidados domiciliarios en las localidades de Fortaleza, Colombo y Juazeiro.

La iniciativa se establece como el eje operativo central para materializar la Política Nacional de Cuidados, formalizada mediante la Ley 15.069 en diciembre de 2024, y el plan estratégico “Brasil que Cuida” (2025). El programa busca transformar la dinámica de apoyo a las familias brasileñas, enfocándose estrictamente en su etapa inicial en la atención de personas mayores con dependencia funcional y en el soporte técnico a las personas cuidadoras.

La puesta en marcha en estos tres municipios representa un esfuerzo de articulación interinstitucional liderado por el Ministerio de Desarrollo Social (MDS), en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón y las administraciones locales. A través de visitas técnicas y procesos de formalización ya en curso en ciudades como Colombo y Juazeiro, el proyecto despliega servicios de atención en el domicilio que combinan la promoción de la autonomía de las personas mayores con estrategias diseñadas para mitigar la sobrecarga física y emocional de quienes ejercen las tareas de cuidado, reconociendo la labor de las mujeres en este ámbito.

Este modelo de intervención domiciliaria sirve como prueba fundamental para el marco legal vigente, el cual consagra el cuidado como un derecho humano esencial y promueve la corresponsabilidad entre el Estado, el sector privado y las familias.

Al integrar estos servicios de proximidad dirigidos a la población mayor, Brasil enfrenta uno de los desafíos más apremiantes de las sociedades contemporáneas: la construcción de una red de apoyo profesionalizada. El éxito de estas experiencias piloto en el noreste y sur del país definirá la escalabilidad de un sistema que, en fases posteriores, aspira a garantizar cuidados de calidad también para la primera infancia y las personas con discapacidad en todo el territorio nacional.

Una efeméride nacional

En unos días, Brasil conmemora el Día Nacional de las Personas Cuidadoras de Personas Mayores (20 de marzo), una fecha que busca visibilizar el carácter esencial —y muchas veces invisibilizado— de las tareas de cuidado. En un contexto de envejecimiento poblacional, con más de 32 millones de personas mayores en el país según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), se vuelve cada vez más urgente el desarrollo de políticas públicas que reconozcan y garanticen derechos tanto de las personas mayores —en especial aquellas en situación de dependencia— como de quienes brindan cuidados, en su mayoría mujeres.

En este marco, iniciativas como el Projeto Vida Digna em Casa (Proyecto Vida Digna en Casa), impulsado por el Ministerio de Derechos Humanos y de la Ciudadanía (MDHC) de Brasil, a través de su Secretaría Nacional de los Derechos de la Persona Mayor (SNDPI), promueven el ejercicio de los derechos de las personas mayores postradas y/o en sus domicilios, así como de quienes brindan atención, desde un enfoque integral que articula salud, asistencia social y acompañamiento. En este sentido, se reconoce esta labor como fundamental para garantizar la dignidad humana, cuya complejidad exige considerar las desigualdades sociales y territoriales, las múltiples formas de envejecer y la necesidad de asegurar reconocimiento, apoyo y condiciones adecuadas para quienes la ejercen.

Fuente: @canalgov