
Ante un escenario donde casi el 50% de las personas mayores sufre de soledad no deseada, Chile impulsa un marco legal -la Ley Integral de las personas mayores- y diversos programas para fortalecer su integración social. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), junto a otras instituciones y sectores, busca mitigar este impacto mediante conectividad digital, cuidados domiciliarios y redes comunitarias que priorizan la autonomía y el bienestar emocional para garantizar un envejecimiento digno, activo y conectado.
Según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo (2025) el 49,2% de las personas mayores en Chile sufre de soledad no deseada, y el 55,5% enfrenta un alto riesgo de aislamiento social, el 30,7% experimenta ambos problemas en simultáneo. Otro indicador crítico, señalado por el estudio “Soledad no Deseada y Aislamiento Social en la Vejez: Prevalencia, Factores de Riesgo y Estrategias de Acción”, realizado por la Universidad Católica de Chile y la Compañía de Seguros ConFuturo en 2025, marca que el 28% de este grupo posee una red de contacto extremadamente limitada, con solo una o dos personas cercanas, lo que incrementa sustancialmente la exposición a situaciones de aislamiento.
Esta precariedad se intensifica en el segmento de 80 años o más, el cual registra niveles de aislamiento 14 puntos porcentuales superiores a los observados en individuos de entre 60 y 69 años, lo que evidencia una correlación directa entre el envejecimiento avanzado y la erosión del entorno social.
Chile cuenta con una población total de 20.206.953 habitantes, según los datos expresados en el Informe de Soledad en las Personas Mayores, elaborado en el marco del Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Mayores (PICSPAM) en 2025. La esperanza de vida al nacer en el país se sitúa en un promedio de 81,36 años, con una brecha de género de 3,78 años a favor de las mujeres, quienes alcanzan una expectativa de 83,23 años frente a los 79,45 años de los varones. Las personas mayores de 60 años constituyen el 19,6% de la población total.
Hacia el año 2100, se proyecta que la población total chilena disminuya a 13.430.618 habitantes, pero el porcentaje de personas mayores aumentará significativamente hasta alcanzar el 48,1%. Asimismo, el segmento de personas de 80 años y más experimentará un crecimiento exponencial, pasando de 645.400 personas en 2024 a más de 3 millones en 2100, lo que representará el 48% del colectivo de mayores de 60 años en el país. En este escenario, Chile desarrolla políticas destinadas a dar respuesta a esta problemática social que claramente presenta un reto significativo.
Soledad objetiva, subjetiva, emocional, física
A partir de la perspectiva de Rubio (2010) en su análisis sobre la escala Este, la soledad es definida en general como una condición de malestar emocional que surge cuando una persona se siente incomprendida o rechazada por otros o carece de compañía para las actividades deseadas, tanto físicas como intelectuales o para lograr intimidad emocional.
La soledad se encuentra relacionada con una serie de sentimientos complejos, que comportan reacciones ante la ausencia de satisfacción de relaciones íntimas y sociales, y vinculada con el aislamiento social. Presenta 2 dimensiones, una objetiva y otra subjetiva: la objetiva se relaciona con la falta de compañía, que sea positiva o negativa depende de la percepción subjetiva. De esta manera, las personas pueden estar solas, pero no percibir soledad y también pueden tener compañía y sentirse solas.
Asimismo, es posible distinguir soledad social y emocional. La primera es descrita como una falta de pertenencia a una comunidad o a un círculo cercano y la segunda, se define como una falta de conexiones más profundas con figuras de apego o significativas, como una esposa o un amigo. Además, se pueden identificar distintos factores asociados a sentimientos de soledad que son de diversa índole y abarcan distintas esferas, desde aspectos biográficos, de salud y psicológicos hasta los socioeconómicos, lo que determina a la soledad como un fenómeno multidimensional: vivir solo, presencia de enfermedad, baja capacidad funcional para realizar las actividades de la vida diaria, bajos ingresos o insatisfacción con el nivel de ingreso, bajo nivel educativo, baja percepción de disponibilidad de apoyo familiar, insatisfacción con las relaciones de afecto y cariño, baja percepción de apoyo social.
SEGÚN EL OBSERVATORIO DEL ENVEJECIMIENTO UC-CONFUTURO (2025) EL 49,2% DE LAS PERSONAS MAYORES EN CHILE SUFRE DE SOLEDAD NO DESEADA, Y EL 55,5% ENFRENTA UN ALTO RIESGO DE AISLAMIENTO SOCIAL, EL 30,7% EXPERIMENTA AMBOS PROBLEMAS EN SIMULTÁNEO.

Vivir solo: un factor predictor de soledad
Respecto al hecho de residir solo en una vivienda u hogar, los datos de la encuesta CASEN indican que, en 2011, el 11,8% de las personas mayores vivía sola, mientras que según la última encuesta CASEN (2024), esta cifra se eleva al 15%, lo que indica un aumento de la proporción de personas mayores en situación de “soledad objetiva”.
Asimismo, la CASEN entrega información respecto a la disponibilidad de redes de apoyo, entendida como la posibilidad de contar con ayuda para realizar una serie de actividades significativas, entre las que se encuentran el contar con personas que presten consejo o ayudar en situaciones de emergencia. En este sentido, al 2024 se observa que cerca del 11,5% de las personas de 60 años y más carece de redes de apoyo, lo que equivale a más de 450 mil personas.
Según la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia, al preguntarle a las personas mayores por cuán difícil sería para ellos conseguir ayuda de familiares, vecinos y amigos, éstos declaran la siguiente distribución para la opción “difícil” o “muy difícil”: un 23,9% para un vecino o conocido; un 14,9% opina esto de parte de un familiar; un 30,3% para amigos.
En Chile, los resultados de la Encuesta de Bienestar Social 2023 del Ministerio de Desarrollo Social y Familia muestran que un 9,3% de la población mayor de 18 años se siente sola “siempre o casi siempre”, y un 25,4% lo experimenta “a veces”. La mayor prevalencia se da en el grupo de 45 a 59 años (10,7%), lo que demuestra que la soledad no es exclusiva de la vejez, aunque el aislamiento sí lo es.
SE PUEDEN IDENTIFICAR DISTINTOS FACTORES ASOCIADOS A SENTIMIENTOS DE SOLEDAD QUE SON DE DIVERSA ÍNDOLE Y ABARCAN DISTINTAS ESFERAS, DESDE ASPECTOS BIOGRÁFICOS, DE SALUD Y PSICOLÓGICOS HASTA LOS SOCIOECONÓMICOS, LO QUE DETERMINA A LA SOLEDAD COMO UN FENÓMENO.
Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable
La promulgación de la Ley Integral de las personas mayores es clave para enfrentar los retos de la soledad en Chile. Su objeto es promover el envejecimiento digno, activo y saludable y establecer un marco integral para la protección del ejercicio y goce de los derechos y libertades de las personas mayores, reconocidos en la Constitución Política de la República, en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y en los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Chile.
De los 15 derechos que promueve la Ley, se identifican 4 que apuntan al fortalecimiento de las redes e inclusión de las personas mayores: Art. 10: Derecho al acceso, participación y movilidad personal. • Art. 11: Derecho a la participación e integración comunitaria. • Art. 14: Ocio, Deporte, vida activa y turismo y Art. 18: Derecho a la conectividad.
La promulgación de la normativa habilita un nuevo marco para fortalecer las acciones destinadas a combatir la soledad no deseada.
Programas e iniciativas de SENAMA
En Chile, SENAMA implementa un conjunto de medidas orientadas a evitar la soledad de las personas adultas mayores y garantizar su calidad de vida en el contexto de aislamiento social.
- Fono Mayor: es una línea telefónica gratuita a nivel nacional, es parte de la Sección de Atención Ciudadana (SIAC), bajo la Subdivisión de Promoción de Derechos de SENAMA. Brinda atención, asesoría, información y contención emocional y cuenta con un equipo de 6 profesionales especializados en gerontología que atienden las consultas de las personas mayores y de la comunidad en general, otorgando orientación y guía para abordar los temas de vejez y envejecimiento.
- Comunidades que Cuidan: complementa la ejecución de otros programas y servicios dirigidos a las personas mayores, actúa como un puente para facilitar su acceso a la red formal e informal de apoyo y representa un esfuerzo sistemático para fortalecer su vinculación con la comunidad. A través de esta iniciativa, las personas mayores pueden satisfacer necesidades que no son cubiertas por sus familias ni por otros programas estatales, como el apoyo en el mantenimiento de sus jardines, el traslado en sectores sin transporte público y el acompañamiento periódico por parte de sus vecinos.
Su objetivo es implementar en el territorio un modelo de atención comunitaria a través del apoyo y/o acompañamiento que realice el o la Agente de Bienestar Comunitario en base a las necesidades de las personas mayores. Presenta dos componentes que se corresponden con acciones directas destinadas a combatir el aislamiento y la soledad: vinculación y coordinación comunitaria, en el que se desarrollan actividades de fortalecimiento de las conexiones entre las personas mayores y las redes de apoyo formales e informales; e integración y participación comunitaria, el cual pone en marcha actividades que fomentan la integración de las personas mayores en jornadas comunitarias.
- Condominios de viviendas tuteladas: es un programa que contribuye a que personas mayores autovalentes en situación de vulnerabilidad, accedan a viviendas adecuadas a sus necesidades y a servicios de apoyo sociocomunitarios. Sus objetivos específicos son: otorgar a personas mayores vulnerables, una solución habitacional adecuada a sus necesidades; proporcionar un apoyo psicosocial y comunitario en las personas mayores asignatarias de los condominios de viviendas tuteladas, con la finalidad de promover la vinculación con la red social y comunitaria y contribuir a la integración y autonomía de las personas mayores que residen en los CVT. Entre las buenas prácticas observadas, se encuentra la promoción de organizaciones de personas mayores que toman decisiones. De esta manera responden a dos problemas que se generan en las residencias, como es la identificación de espacios de libertad, ya que estos, de acuerdo con lo indicado por las administraciones y las encuestas, valoran el cambio de estándar de vida entre su condición anterior a ingresar a los recintos y la actual, pero sienten con el tiempo un “aprisionamiento”; y la promoción de actividades colectivas de interés como deportes, juegos, paseos, talleres, etc. No solo consiste en otorgar una solución habitacional adecuada a las personas mayores vulnerables, sino que, además, proporciona un apoyo psicosocial y comunitario.
- Talleres de Inclusión digital: a través de talleres en todo Chile, la inclusión digital, también ha aportado al fortalecimiento de las redes de las personas mayores y su conexión social. El programa abarca una variedad de contenidos diseñados para
promover la autonomía digital de las personas mayores, incentivando que los participantes transiten paulatinamente desde las herramientas más básicas hacia las herramientas más complejas, considerando la desinformación en redes y la prevención de fraudes cibernéticos, como aspectos claves a abordar. Además, se enseña cómo realizar trámites en línea, favoreciendo la autonomía digital de las personas mayores en diversas áreas de la vida cotidiana.
- Centros Diurnos: buscan que las personas mayores con dependencia leve y moderada, y en situación de vulnerabilidad social, conserven o mejoren su nivel de funcionalidad, manteniéndose en su entorno familiar y social. Sus objetivos son promover hábitos de vida saludable en las personas mayores y la independencia en la realización de las actividades básicas, instrumentales y avanzadas de la vida diaria; favorecer el acceso de las personas mayores a la información e incorporación a los recursos sociales, comunitarios y tecnológicos, a través de la activación y/o potenciación de redes de apoyo formal e informal; orientar, informar y educar a las familias y/o cuidadores informales de las personas mayores en temas gerontológicos, para permitirles contar con conocimientos y herramientas que faciliten su adaptación al entorno y cuidados sociosanitarios; prevenir el incremento de la dependencia a través de potenciar las capacidades funcionales, mentales (cognitivas y anímicas) y sociales; promover un entorno que favorezca las relaciones sociales y afectivas; facilitar la integración comunitaria de las personas mayores beneficiarias del Centro Diurno.
Iniciativas de otras instituciones para la inclusión social
Programa Vínculos
Este programa forma parte de las políticas públicas del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, orientadas a las personas adultas mayores con el objetivo de generar condiciones favorables para la vida mediante el acceso a prestaciones sociales e integración a la red comunitaria de promoción y protección social, promoviendo su autonomía y participación social. El programa consiste en brindar apoyo especializado y para ello cada persona es acompañada por un monitor comunitario quien, a través de sesiones individuales en su domicilio y grupales, implementa un proceso de intervención en las áreas psicosocial y socio-ocupacional. promoviendo su autonomía y participación social. El programa consiste en brindar apoyo especializado y para ello cada persona es acompañada por un monitor comunitario quien, a través de sesiones individuales en su domicilio y grupales, implementa un proceso de intervención en las áreas psicosocial y socio-ocupacional.
Programa Más Adulto Mayor Autovalente (Más AMA)
El Programa Más AMA del Ministerio de Salud, tiene como propósito prolongar la autovalencia y mejorar la calidad de vida de las personas mayores, mediante acciones de promoción de la salud, autocuidado y envejecimiento activo. Se implementa en 248 comunas del país a través de duplas profesionales (kinesiólogo y terapeuta ocupacional u otro profesional de salud capacitado), con un enfoque territorial y comunitario.
Plan Generación Dorada
Este Plan busca transformar el desafío demográfico en una oportunidad histórica proponiendo una nueva mirada hacia la vejez: no como carga, sino una etapa valiosa, llena de experiencia y capacidad. En esto se mencionan 4 pilares para una vejez digna: cuidados con dignidad; bienestar y oportunidades; buen trato del Estado; viviendas y ciudades para todas las edades.
Fundación Amanoz
Entre las experiencias realizadas por la sociedad civil se destaca la acción de Fundación Amanoz, que ha desarrollado iniciativas orientadas a acompañar a personas mayores que experimentan soledad, mediante programas de acompañamiento, formación e instancias de sensibilización. Implementan tres modalidades de programas de acompañamiento: 1. Domicilios; 2. Acompañamiento Telefónico Mayor (ATM), 3. Programas de fomento de la inclusión.
Nota publicada en el Boletín 35 «La soledad: estrategias nacionales para su abordaje» del PICSPAM.
