El fortalecimiento de la autonomía constituye un eje estratégico para mitigar la soledad no deseada de las personas mayores en Uruguay.

Ante el desafío multidimensional de la soledad no deseada, Uruguay articula una respuesta integral que converge entre la academia, el Estado y la sociedad civil. Entender este fenómeno como una problemática social requiere de la acción colectiva e integrada para transformar la mayor esperanza de vida en una oportunidad de ciudadanía plena, donde la intervención técnica y la protección social garanticen el ejercicio efectivo de los derechos en las vejeces.

El Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), en su calidad de órgano rector de las políticas de vejez en Uruguay, aborda la soledad no deseada no como un fenómeno circunstancial o individual, sino como una vulnerabilidad estructural que compromete la salud mental y el ejercicio pleno de la ciudadanía.

El Instituto despliega una red de intervenciones que buscan mitigar el aislamiento mediante el fortalecimiento de la autonomía y la participación política. Al mismo tiempo, cogestiona junto al Banco de Previsión Social (BPS) y el Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC) programas que promueven la inclusión digital y el acceso a cuidados para garantizar que la protección social del Estado responda de manera efectiva a los desafíos de la longevidad.

Hacia el año 2100, las proyecciones indican una transformación estructural profunda. Mientras se estima que la población total uruguaya experimentará un descenso hasta alcanzar los 2.245.887 habitantes, la proporción de personas mayores de 60 años se incrementará de manera disruptiva hasta representar el 43,9% del total poblacional. En este escenario, el segmento de 65 años y más llegará a conformar el 37,5% de la población general hacia finales de siglo, consolidando un cambio de paradigma en la composición demográfica nacional, según señala el informe de Soledad en las Personas Mayores, elaborado en el marco del Programa Iberoamericano de Cooperación sobre la Situación de las Personas Mayores (PICSPAM).

Ante estas cifras que subrayan la importancia de consolidar sistemas de protección social y asegurar el ejercicio de la participación y la inclusión, Inmayores articula acciones y políticas con múltiples sectores, desde el marco de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.

ENTENDER LA SOLEDAD COMO UNA PROBLEMÁTICA SOCIAL REQUIERE DE LA ACCIÓN COLECTIVA E INTEGRADA PARA TRANSFORMAR LA MAYOR ESPERANZA DE VIDA EN UNA OPORTUNIDAD DE CIUDADANÍA PLENA, DONDE LA INTERVENCIÓN TÉCNICA Y LA PROTECCIÓN SOCIAL GARANTICEN EL EJERCICIO EFECTIVO DE LOS DERECHOS EN LAS VEJECES

Fortalecimiento de la participación política y territorial

Desde Inmayores, con el fin de promover la participación de las personas mayores a nivel nacional, se llevan adelante Encuentros Nacionales y Regionales. Estos se definen como espacios de reflexión y convocatoria abiertos para el intercambio y el fortalecimiento de las redes sociales e institucionales. Se entiende que el ejercicio de la participación no se agota en sí mismo, sino que se nutre de estos encuentros.

A nivel territorial, en casi todos los departamentos del país funciona la Red Nacional de Organizaciones de Personas Mayores (Redam), un espacio colectivo que articula a cientos de asociaciones y clubes de todo el país para promover el envejecimiento activo y la defensa de los derechos humanos. Actúa como un interlocutor clave ante el Estado y trabaja junto a Inmayores para incidir en el diseño, monitoreo de políticas públicas, asegurando el cumplimiento de la Convención Interamericana sobre la materia. Su labor es fundamental en un contexto de transición demográfica avanzada, ya que busca erradicar el viejismo, potenciar la participación social y garantizar que las personas mayores sean protagonistas en la construcción de una sociedad más inclusiva.

Uruguay cuenta con programas que promueven la inclusión y participación social que fomentan espacios de encuentro a través de diversas actividades culturales y recreativas.
Inclusión digital como herramienta de vinculación social

Mediante el reconocimiento del impacto que la tecnología digital tiene en las conexiones y vínculos sociales, el Programa Ibirapitá se presenta como un medio valioso para el fortalecimiento de las habilidades sociales y las competencias digitales de las personas mayores. Este programa es coordinado y gestionado de manera conjunta entre el Banco de Previsión Social (BPS) y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) a través de Inmayores. Su objetivo primordial es fomentar la inclusión digital de las personas mayores en Uruguay para mejorar la inserción social, la participación y la equidad.

Desde este marco, Ibirapitá ofrece la posibilidad de acceder a talleres presenciales sobre el uso de dispositivos, espacios de intercambio intergeneracional, consultas técnicas personalizadas, el acceso a la propia aplicación Ibirapitá y otros mecanismos de participación que buscan promover el ejercicio de derechos y la ciudadanía en entornos digitales, en estrecho vínculo con la comunidad. Se considera una herramienta clave para facilitar la inclusión digital, contribuyendo al desarrollo de habilidades tecnológicas que permiten a las personas mayores mantener su inserción social y su participación tanto en espacios de toma de decisiones personales y colectivas como en actividades recreativas y formativas.

El Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC) y la autonomía personal

En consonancia con el Plan Nacional de Cuidados 2026-2030, se reconoce que potenciar la autonomía contribuye directamente a la inserción y al sentido de pertenencia comunitaria, mitigando así el aislamiento y los sentimientos de soledad. Bajo la premisa de priorizar el cuidado como un derecho humano, se destaca el rol del SNIC, pionero en la región con más de 10 años de trayectoria. En este aspecto, se destacan dos programas fundamentales:

Centros de día: cuyo objetivo es contribuir a la autonomía de las personas mayores y asegurar la permanencia en su entorno habitual. Brindan cuidados integrales a personas mayores de 65 años que se encuentran en situación de dependencia leve o moderada; es decir, personas que viven en sus hogares, pero presentan dificultades para realizar actividades de la vida diaria debido a limitaciones físicas o mentales. Además, estos centros brindan un apoyo esencial a las familias cuidadoras.

Programa de asistentes personales: atiende el cuidado y la asistencia personal para las actividades básicas de la vida diaria (alimentarse, higienizarse, vestirse, movilizarse, trabajar, estudiar y recrearse). Está dirigido a personas en situación de dependencia severa, específicamente en el rango de 0 a 29 años o mayores de 80 años que residan en domicilios particulares. Este programa se desarrolla en una acción conjunta entre el Mides y el BPS.

BAJO LA PREMISA DE PRIORIZAR EL CUIDADO COMO UN DERECHO HUMANO, SE DESTACA EL ROL DEL SNIC, PIONERO EN LA REGIÓN CON MÁS DE 10 AÑOS DE TRAYECTORIA

La relevancia de la investigación y los espacios de reflexión

Dentro de los relevamientos realizados desde la academia sobre las personas mayores en Uruguay, se destaca la encuesta «Soledad y Generaciones» realizada en el año 2019 por el Núcleo Interdisciplinario de Estudios en Envejecimiento y Vejez (NIEVE) de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UdelaR). Los resultados de dicha investigación arrojaron que existen representaciones sociales con respecto a este grupo de la población que contradicen directamente los datos obtenidos en el campo. Es fundamental destacar las diferencias técnicas entre las escalas utilizadas para esta investigación: por un lado, se utilizó la escala UCLA para medir la soledad subjetiva y, por otro, la escala ESTE II para recoger la soledad social. Esta última incluye el uso de nuevas tecnologías, el apoyo social y la participación social. En relación con este ítem, los datos muestran que es la franja de personas mayores quienes experimentan un incremento en la soledad social con respecto a otras generaciones; sin embargo, en lo relacionado con la soledad subjetiva, las personas mayores presentan, paradójicamente, un menor porcentaje.

En el ámbito de la promoción del tiempo compartido, el Espacio de Formación Integral del Instituto Superior de Educación Física (ISEF) de la UdelaR realiza propuestas de práctica y enseñanza que buscan establecer un diálogo constante entre distintas disciplinas y el saber académico universitario con el saber popular. Dentro de este espacio se enmarca el proyecto “Las canas de vivir”, que presenta una propuesta de inserción específica para personas mayores de 60 años. En este programa, quienes participan se involucran en actividades de gimnasia, recreación y deportes a través de instancias grupales, tanto teóricas como prácticas, orientadas a reflexionar profundamente sobre el proceso de envejecimiento y las vejeces.

En conexión con los Departamentos y otros organismos

En cuanto a los gobiernos departamentales y sus buenas prácticas dirigidas a las personas mayores, Uruguay cuenta con programas que promueven la inclusión social abordando problemáticas de soledad, aislamiento y violencia. Estos fomentan espacios de encuentro a través de diversas actividades culturales y recreativas. Algunas intendencias gestionan sus propios Centros Diurnos, los cuales atienden situaciones de vulnerabilidad psicosocial, vivencias de soledad y la necesidad de vínculos con pares y el resto de la comunidad con el fin de incrementar sustancialmente las oportunidades de contacto social.

Por otro lado, el bienestar se vincula al derecho al descanso y al turismo. Desde esta premisa, el Banco de Previsión Social (BPS) ofrece el programa de Estadías Vacacionales dirigido a personas jubiladas, pensionistas y funcionarias del organismo. Este incluye estadías en centros vacacionales en modalidad individual o grupal con precios bonificados.

En sintonía, el Ministerio de Turismo implementa el programa «Turismo accesible para todos», dirigido a personas con discapacidad temporal o permanente y a personas mayores con movilidad restringida, garantizando el derecho al disfrute en la diversidad y sin limitaciones.

Iniciativas de la sociedad civil: educación y vivienda colaborativa

Dentro de las iniciativas de la sociedad civil, destaca UNI3 (Universidad Abierta para la Educación No Formal de Adultos). Inspirada en el movimiento iniciado en Francia por el Dr. Pierre Vellas y siguiendo el modelo de UNI3 Ginebra, comenzó su implementación en Uruguay en 1983. Actualmente cuenta con 22 sedes a nivel nacional y proporciona espacios educativos a más de 8.500 participantes en aulas-taller coordinadas por Animadores Socioculturales (ASC) vocacionales que desempeñan su labor de manera honoraria. UNI3 opera como un laboratorio educativo orientado a definir y atender la realidad del aprendizaje a lo largo de la vida de la población mayor.

Asimismo, el abordaje de la soledad incluye la exploración de formas comunitarias de habitar y de cuidar, donde resaltan dos experiencias innovadoras:

Mujeres con historias: proyecto autogestionado y feminista impulsado por una organización de la sociedad civil sin fines de lucro. Busca promover la convivencia y un modelo de cuidados centrado en las mujeres mayores, con un enfoque en derechos humanos, inclusión social, justicia, igualdad de género, intergeneracionalidad y la valoración de las trayectorias de vida.

Cooperativa Carpe Diem: cooperativa de cohabitación y cuidados integrada y dirigida por personas de más de 50 años que proyectan envejecer conjuntamente a las afueras de Montevideo. Su modelo se basa en la economía circular, el uso de energías renovables y la sostenibilidad ambiental, destacando la autonomía y la calidad de vida a través de un proyecto de vejez digna y colaborativa. El contexto demográfico uruguayo, que se verá intensificado por un marcado fenómeno de «envejecimiento del envejecimiento» y mantendrá la tendencia de feminización de la vejez, invita a pensar en estrategias y abordajes hacia la soledad cuando es no deseada y a potenciar proyectos autogestivos y autónomos.

Nota publicada en el Boletín 35 «La soledad: estrategias nacionales para su abordaje» del PICSPAM.